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domingo, 9 de agosto de 2026

El regreso de Ulises - 2024 - Uberto Pasolini

 Ante todo hay que explicar que está película no cuenta la historia de la Odisea, esa se da por sabida, tan sólo nos muestra los días que pasan desde la llegada de Ulises a Itaca hasta la matanza de los pretendientes.

Se apoya en una fotografía preciosista, y de hecho muy bonita, en un ritmo lento que da importancia a todo lo que sucede y en un tono solemne y sentencioso que nos habla de otro tiempo, tanto en la historia como en el cine comercial, que hoy parece bastante más apresurado. La presencia de grandes actores como Ralph Fiennes y Juliette Binoche hacen pensar en una película de alguna manera importante, no sólo por su actuación, que en ambos casos me parece excelente, también su propia presencia parece añadir profundidad.

En cuanto a la historia en sí misma, está llena de contradicciones, lo cual tampoco tiene por qué ser un defecto. La principal contradicción es la del héroe, que vuelve herido y agotado a su tierra, destruido moralmente no porque sus enemigos hayan prevalecido, sino al contrario, por el daño que él mismo les ha hecho y que perdura como una cicatriz. Además, todo ello ha tenido un enorme precio a pagar: vuelve solo, todos sus compañeros han perecido a lo largo del camino de vuelta, tan lleno de terribles aventuras.

Pero según se acerca el final de la película vamos descubriendo que hay un velo de mentira, o de contradicción asumida, en todo ese remordimiento y crisis moral. El héroe lo es, quiera o no, porque todo el mundo le pide que lo sea, más aún, incluso aquellos que le piden que sea un hombre normal, como Penélope, también necesitan que sea un héroe, quizás a su pesar, quizás a pesar de ambos o de todos. El destino se cierne tanto sobre los malvados pretendientes como sobre Ulises, aquí nadie decide lo que tiene que hacer, todos son arrastrados por la corriente y consumen su cáliz. Pese a todo, es difícil evitar pensarlo, Ulises se complace de cumplir con su destino.

De forma muy sorprendente para mí, tras el preciosismo solmene, tras el ritmo lento de la historia, llena de imágenes y conversaciones, el esquema resultante es el de tantas películas de acción contemporáneas: el héroe está inactivo porque parece que tiene miedo de sí mismo, que ha dejado atrás la violencia, pero en realidad está cogiendo fuerzas para su siguiente matanza, de la que tampoco él puede escapar, pero que al fin y al cabo disfruta.

Merece la pena ver la película, como digo es muy bonita, y enseguida entra uno en el ritmo lento y los personajes de la historia, dejándose llevar a una Itaca preciosa en lo natural y terrible en lo humano (otra contradicción, el infierno está dentro de un paraíso).

sábado, 9 de diciembre de 2023

Lady Ballers - 2023 - Jeremy Danial Boreing

Película de ficción producida por la compañía conservadora Daily Wire, habitualmente dedicada a noticias, documentales, podcast y otros productos tanto en su propia plataforma como en las generalistas tipo Youtube. No es muy normal empezar a hablar de una película refiriendose al posicionamiento político de la productora que la ha realizado, pero a este punto hemos llegado.

Además la película, que es una comedia, toca uno de los temas más populares de lo que se podría llamar polémica trans en el mundo anglosajón (quizás sólo por detrás de los tratamientos trans para menores), esto es, la participación de personas trans en competiciones deportivas femeninas. Uno de los momentos más famosos de esta polémica, quizás un momento inaugural, fue la competición entre la nadadora Riley Gaines y Lia Thomas, la propia nadadora tiene un cameo en esta película, así como los principales presentadores de la cadena. Hay que decir que el mensaje es a veces demasiado explícito, y esas partes desmerecen el tono general de humor, y además son innecesarias, dado que la película en sí misma no es nada sutil.

La peli muestra como un grupo de exjugadores de baloncesto de instituto de reúne de nuevo años más tarde para competir en la sección femenina de un campeonato de baloncesto (y de paso en muchos otros deportes, cuyas secuencias constituyen uno de los momentos más divertidos de la película). La peli tiene un esquema muy convencional, o, si se quiere, es la suma de muchos esquemas convencionales: el padre divorciado, el entrenador/profesor con pintoresco equipo/clase, la prensa como alivio cómico, la ñoñería intercalada, incluso la malvada más malvada del mundo. En este sentido, como tantas veces hemos dicho del cine actual, parece en cierta medida un refrito de comedias de décadas atrás.

Dado que es una comedia, la pregunta principal, más allá del mensaje, parece que debiera ser si la película es divertida, mi respuesta sería que no está mal. Mantiene el tono razonablemente a lo largo de toda la cinta, con distintas progresiones de los personajes: los propios jugadores, el entorno, la prensa... que ayudan a que no resulte plana. Tiene buenos chistes, aunque se apoya más en un humor físico de golpes y tropiezos, una charada de payasos, o sea, algo bastante gracioso, desde mi punto de vista.

Algunos de los actores a veces parecen aficionados, o simplemente fuera de lugar, incluido el entrenador (productor/protagonista/director de la cinta), que tiene algunos momentos buenos, pero en  otros que parecen sugerir que elegirse a sí mismo como protagonista no fue un acierto total. Lo mismo pasa con la mujer, que es la peor actuación de la película. En general no brilla por el desempeño de los actores, aunque los jugadores del equipo sí me han parecido buenos cómicos cuando les ha tocado el turno, o sea, me han hecho gracia, que es de lo que se trata.

En definitiva, la peli se deja ver, que no se espere uno cine de culto, pero sí la sensación agradable de las viejas comedias con las que se puede reír uno un rato, donde todos los personajes son buenos, y al acabar todos han aprendido algo nuevo.

La película no se proyectará en pantalla grande, o no se espera, con lo cual nos perdemos, como poco, un cierto experimento sociológico.

viernes, 4 de marzo de 2022

El Buen Patrón - 2021 - Fernando León de Aranoa

Tragicomedia de León de Aranoa que se apoya sobre todo en la magistral actuación de Javier Bardem.

Nos habla de un "buen patrón", una persona que posee una empresa y la dirige mediante una relación personal con cada empleado. No nos lo plantea como una excusa, como un patrón que finja preocupación y luego se eche a un lado, sino que realmente existe esa relación con sus empleados y realmente hay un cuidado mutuo, siempre que no haya conflicto de intereses, en cuyo caso la jerarquía prevalece absolutamente. En todo caso yo diría que es una relación de "patronus" en el sentido romano, para el cual sus empleados son como para aquel sus "clientes", resumiendo: una relación jerárquica de intercambio de favores. Como se ve, una relación cuya descripción también encaja con la de la mafia al estilo de "El Padrino".

La diferencia con la mafia es que la relación de la que se nos habla transcurre en un entorno laboral "normal", sin embargo no creo que ésta sea una condición básica para la historia. Con apenas un cambio de escenario podía haberse llamado "el buen concejal" en un ayuntamiento, "el buen líder" en un partido político, o "el buen director" en una ONG o en una película de cine (aquí que cada cual puede añadir los ejemplos que le parezca conveniente y la película resultaría igualmente creíble y cambiaría poco). Porque en realidad de lo que trata, quizás a pesar del director, es de cómo funcionan las relaciones cuando trascienden una normativa bajo la cual en teoría deberían funcionar, pero al mismo tiempo siguen inmersas en una jerarquía.

La película tiene una difusa carga ideológica (que quizás a quienes la han hecho les parezca clarísima), pero incluso en este sentido el propio planteamiento es aparentemente bastante limitado, porque elige una empresa industrial que fabrica básculas, en lugar de haber elegido algo menos neutro, como una gran constructora, o cualquier empresa que se mantenga a base de contratar con la administración. Por supuesto la crítica al patrón se amplía al alcalde y a la prensa, pero manteniendose en todo momento en la escala local, en lo pequeño, en lo individual, en lo familiar. No hay por qué entender que de esta manera se suaviza la crítica, al contrario, nos viene a decir que la corrupción, o como se quiera llamar, es muy densa, y ocupa todas las escalas.

Como he dicho en la primera frase la película se apoya sobre todo en la actuación de Javier Bardem, que es un protagonista omnipresente, y que además guarda tantos secretos y es tan individualista, que prácticamente tiene su propia película; el buen patrón es protagonista de una comedia, mientras los demás personajes viven pequeños o grandes dramas. Es un trabajo en el que el actor parece bajar al más pequeño de los detalles, y está bien en todos los entornos, se adapta tan bien como el propio personaje y no sólo no se le puede poner ninguna pega, sino que resulta difícil imaginar la película con otro actor.

También quiero mencionar a Manolo Solo, que está en un gran momento, capaz de brillar con cualquier
personaje, y que continúa la tradición española de gigantescos actores de reparto. Como decía otro genial actor, Agustín González: "Siempre que yo actúo soy el protagonista", pues lo mismo le pasa a Manolo Solo, cuando un actor lleva tanta carga como Barden en esta película o como Javier Cámara en "Vamos Juan", resulta muy efectiva la presencia de Solo para repartir un poco el juego, porque estando él lo demás se difumina, y eso contando que en este papel parece siempre un poco demasiado contenido, su personaje hubiera dado para otra película entera, o hubiera cambiado completamente ésta, si le hubieran dado rienda suelta.

En general me parece que merece la pena verla, tiene su punto de suspense y se pasa un buen rato, al menos yo lo he pasado.


martes, 22 de febrero de 2022

Quiero la cabeza de Alfredo García - 1974 - Sam Peckinpah

Director y actores realizan un auténtico trabajo de orfebrería en esta película, que es una tragedia amorosa disfrazada de ultraviolencia. Sería Romeo y Julieta, si Romeo fuera un poco tonto, pero fuerte, y Julieta sabia, pero débil; y si esta tontería de él y debilidad de ella fueran los capuletos y los montescos.

Tiene claras coincidencias con un trabajo anterior del director: "Grupo Salvaje", algunos actores repiten, y está ambientada en Méjico, donde volverá también más tarde para "Billy el niño". Otro aspecto común es la violencia y la desesperación, o quizás la esperanza; en todo caso una fuerza que empuja a los protagonistas a hacer lo que tienen que hacer sin pensar en las consecuencias, o sabiendo las consecuencias. En definitiva, quizás he sido demasiado rápido al escribir "desesperación" y "esperanza"; quizás se trate sólo de ser un iluso y tener una pistola cargada.

Dejando de lado el resto de obras del director, la película de la que hablamos hoy es sobre todo un relato íntimo. La relación entre los amantes oscurece todo lo demás y a la vez le da sentido a lo que uno está viendo, y si se pierde esta parte, o la considera la parte aburrida entre dos tiroteos, lo mismo podría ver cualquier película de acción de hora y media y quedarse igual de satisfecho o más. Esta historia es lenta, porque necesita que ciertos aspectos de la misma calen en nosotros mientras la vemos. Hay relaciones que se pueden contar con una mirada, pero otras necesitan una hora de picnic, alguna imagen de cuerpos bonitos y bastantes tiros.

La sinopsis, intentando no desvelar claves de la película, es la siguiente: un rico mejicano ofrece una generosa recompensa para quien le lleve la cabeza de Alfredo García, y el poder del dinero es como una descarga eléctrica que energiza lo peor de la sociedad y victimiza lo mejor y lo neutro. Es en todo caso una sociedad de por si dura la que se nos muestra: pobreza, armas, una violencia que lo impregna todo, y parece que siempre ha sido así, porque no sorprende a nadie.

En medio de todo ello surge un héroe muy tonto, pero también muy obstinado, que es llevado por la corriente de sus sentimientos a los sitios más inverosímiles, y a las situaciones más terribles.

Véanla. No es que el cine actual sea un páramo, pero creo que una película así sería muy difícil de hacer en este momento, y mucho más difícil que llegara al cine.

domingo, 20 de febrero de 2022

Matrix Resurrections - 2021 - Lana Wachowsky

Cuarta parte de la saga Matrix, separada en el tiempo de las anteriores. Creo que les gustará a aquellos a quienes les parecía, como a mí, que la segunda y tercera parte sobraban.

De alguna manera se puede dividir en dos partes: la primera es un cortometraje sobre cómo se hace una secuela, y les ha quedado muy ágil y divertido; la segunda es un largometraje que repite el esquema de la película original, inventando las innecesarias justificaciones que hacen posible que pasara todo aquello y sin embargo en realidad sea como si no hubiera pasado nada, o sea, que también, de alguna manera es un "reboot".

Las aportaciones de esta película son muy escasas: han cambiado los actores que representaban dos personajes importantes (Morfeo y Mr. Smith), y ya de paso les han rejuvenecido; y creo que ambos cumplen muy bien con la difícil tarea de ser los anteriores y a la vez ser nuevos; y han añadido a un muy bien elegido Neil Patrick Harris para un personaje, el Analista, que equivale al que hacía de Dios en la segunda y tercera parte. En este caso el personaje no parece creerse mucho su papel, pero queda divertido y apropiado para esta película, que creo que se puede ver un poco como parodia. Por su parte tanto Keanu Reeves (Neo) como Carrie-Anne Moss (Trinity) han cumplido años muy bien, y repiten papel, aunque dándole un tono tragicómico que a veces parece sacado de otra película. Quiero decir, como si el resto de los personajes hicieran Matrix y ellos estuvieran haciendo Hamlet, o lo que fuera.

En cuanto al mundo de Matrix, se supone que ha habido cambios, pero los que vemos son muy pocos, el supuestamente más importante para la película, y que en este sentido la moderniza, es la existencia de los bots por todas partes, nuevas herramientas que el Analista (Patrick Harris) ha creado para tener un dominio mayor sobre el sistema. Este personaje, que aprovecha el doble sentido que el término "analyst" tiene en inglés (como psicoterapeuta y analista de sistemas, que en español no funciona tan bien), parece prometedor al inicio de la película, pero lo cierto es que una vez dado forma no saben muy bien lo que hacer con él; es demasiado poderoso para incluirle en la historia principal, pero a la vez es el malo y tiene que perder, un galimatías mal desarrollado que acaba resultando en el alivio cómico de la película, como he comentado antes, si esta película no es verdadera continuación, ni verdadera secuela, bien puede ser parodia.

Queda la tripulación de la nave, también análoga de la primera parte, en la que destaca la joven Jessica Henwick, que es el hilo conductor de la historia desde el principio, joven rebelde y todo eso. Queda de maravilla en las escenas de acción. Aprovecho para añadir que no sé muy bien el motivo, algún miedo en mi subconsciente, pero al acabar de ver la película me di cuenta de que estaba aliviado de que no saliera Zendaya

Personalmente me ha gustado verla, me ha parecido entretenida, aunque quizás me hubiera gustado que fuera directamente una película de acción, incluso lanzarse ya del todo a por lo cómico. Puede, en definitiva, que estas opiniones sean demasiado personales y otras personas que hayan visto la película se hayan sentido muy vinculados emocionalmente a los personajes, desde luego no ha sido mi caso.

Si no la han visto, véanla y ya me contarán.


martes, 15 de febrero de 2022

La Tragedia de Macbeth - 2021 - Joel Coen

Un nuevo Macbeth que nos trae en este caso Joel Coen.

Tiene muchas cosas buenas, y desde mi punto de vista también algunas regulares. En las buenas está el propio Denzel Washington, que se adapta muy bien al personaje, y lo que quizás pudiera parecer más difícil, también adapta muy bien el personaje a su modo de hablar y actuar, sin tener  miedo al clásico, pero con respeto. Quizás sea la propia adaptación la que no sea muy generosa con él, porque recorta escenas como la de la cena, y además las simplifica, lo cual es una apuesta arriesgada, porque es clave en la historia, y en el desenvolvimiento del personaje. En general es un Macbeth bastante físico, y eso me gusta. De hecho, quizás esto sea pecado, me ha gustado mucho algo que tiene poco que ver con Shakespeare y bastante, supongo, con el director, la anteúltima pelea del protagonista; si se hubiera atrevido a construir un Macbeth así hubiera resultado una versión memorable.

Lo contrario digo de Lady Macbeth, a priori la elección de la protagonista no tiene un "pero": Frances McDormand, musa de los Coen y excelente actriz que no es necesario que yo alabe aquí. Sin embargo hace una Lady Macbeth, un tanto blanda. Tampoco en esto ayuda la adaptación, que en general dificulta las transformaciones de los personajes a base de recortar el texto. Me queda la sensación de que ella es creíble y transmite lo que tiene que transmitir en cada momento, sin embargo el conjunto es una obra en la que Lady Macbeth prácticamente podría desaparecer y se notaría poco, bueno, menos de lo que debiera.


Querría hablar también de lo que hay de más novedoso en esta versión que son las brujas y Ross. La primer aparición de las brujas en esta versión no me gustó nada, me pareció un exceso de creatividad vacía, que sólo se medio sostiene en pie gracias a la actriz que les da vida (Kathryn Hunter). Sin embargo, según avanza la historia, el resto de apariciones de la bruja le da un sentido absolutamente contrario a la historia; ya no son simples narradoras, que dibujan el destino de Macbeth con una profecía autocumplida, sino que son también importantes agentes ocultos en los sucesos que van acaeciendo.

En el mismo sentido puede hablarse de Ross, curiosamente el mismo personaje que utiliza Polansky para darle una vuelta a su versión. El juego de Polansky consistió en convertir a Ross en el malo de la película, en este caso es casi al contrario: es uno de los instrumentos de las brujas para llevar a cabo sus designios, convirtiéndoles al final, a ellas y a él, en un personaje casi bondadoso. Sinceramente son estos juegos los que a mí me gusta buscar ante una nueva versión de Shakespeare, y para mí acierta al plantearlos, aunque se resuelvan unos mejor que otros.

La ambientación no me encanta, una situación intermedia entre el cine y el teatro que he leído que gusta a los críticos, yo hubiera preferido algo más cinematográfico, pero entiendo que es algo personal. No entiendo tampoco muy bien el blanco y negro, estéticamente, resumiría, me ha parecido una especie de mezcla entre la versión de Wells, que ha pasado a ser un clásico, y la mucho más moderna, y mi menos favorita, la de Kurzel, uniendo la sobriedad y el blanco y negro del primero con el preciosismo del segundo.

En conclusión, no creo que sea una versión que pase a la historia, ni falta que le hace, pero sí que es una versión que merece la pena, y que, como tantas otras, y como repito siempre: da mucha envidia, comparando el cariño que los anglosajones tienen a sus clásicos, y el olvido al que aquí parecen condenados los nuestros.




viernes, 11 de febrero de 2022

La Naranja Mecánica - 1971 - Stanley Kubrick

El año pasado cumplió 50 años este clásico de Kubrick.

Nos cuenta una historia ambientada en un futuro sin especificar, aparentemente cercano, sin ciencia ficción; en un mundo parecido al nuestro en general, con pequeños matices. Más que un mundo futuro, diría, es un mundo "futurista", con las modas y la decoración llevadas al extremo, pero por lo demás no notaríamos mucho la diferencia con nuestro día a día.

La huella que ha dejado esta película es enorme, en cincuenta años se ha ramificado hasta cubrir el cine actual, no es un estilo, ni mucho menos un género, es una forma de mostrar las cosas. Existe una huella estética que marca El Dormilón de Woody Allen y las fantasías de Terry Gilliam, y que llega destilada hasta Los Juegos del Hambre, y tantas otras; pero también marca un estilo para las distopías de los 70, como El Último Hombre o Soylent Green. Más allá de la estética, dejó abierta la puerta al cine ultraviolento de nuestros días, en concreto las distintas personificaciones de El Joker, cómico o dramático, puede ser visto como un nuevo Alex Delarge. En definitiva, por no extenderse hasta el infinito, ¿Cómo no reconocer a los "droogs" en los idiotas ultraviolentos de "El Pacificador"?

¿Y por qué esta huella? Desde mi punto de vista, porque fue una visión acertada del camino que la sociedad en general y la narración en particular empezaba a seguir. La falta de orden, la idea de que las leyes son para que las cumplan los tontos, en todas las esferas de la vida, desde el político que la hace según le convenga hasta el matón que campa por sus respetos en callejones solitarios, se ha abierto paso como parte de la ideología dominante; podemos, quizás, concentrarla en un viejo consejo: "si te están atacando, grita ¡Fuego! para que se acerquen curiosos". La violencia grupal, sea para apoyar otros delitos, para el desahogo de los "guerreros de fin de semana", o para la vejación sexual no nos resulta extraña, está a la orden del día.


En una sociedad que se nos muestra como decadente en general, aunque muy polarizada socialmente, con una clase alta que no parece decaer en absoluto, crece un personaje muy bien adaptado: joven, atractivo, valiente y fuerte, quien, junto con su grupo de amigos y cómplices, disfruta una existencia hedonista; dedicada a extraer de cada momento la mayor satisfacción  mediante la violencia, su gran afición; el sexo; o la música, especialmente la de Beethoven. Mientras tanto ganan algo de dinerillo, porque no son tontos, y saben "monetizar" sus habilidades.

La ultraviolencia

La violencia, la "vieja ultraviolencia" a la que se refiere siempre el protagonista-narrador, está presente en prácticamente todos los personajes, a lo largo de toda la cinta. Sin embargo la mayor parte de ellos tienen un motivo concreto para desear hacer daño a los demás, o al menos una excusa. En el caso de Alex y sus secuaces, el motivo es más general: la diversión.

Hay un enfrentamiento ontológico entre Alex, que deja lisiado a un escritor bienintencionado, viola y provoca la muerte de su mujer, sólo por pasar un buen rato; y la violencia posterior de ese mismo escritor, violencia que disfruta con un paroxismo que nos resulta monstruoso. Alex pega, raja y viola con alegría, con la misma simpatía con la que hace todo, es un espectáculo en sí mismo; realmente es la reencarnación del adorable Gene Kelly. Sin embargo, el vengativo escritor, puede que justo, es puro Mr. Scrooge, es Uriah Heep: el rostro desencajado, grita en solitario y dan ganas de pedir que le inyecten un tranquilizante.

Una comparación parecida puede hacerse con la violencia burocrática de la cárcel, o la científica del tratamiento con el que intentan curarle. La frialdad médico-industrial, la precisión de la tortura y la minuciosidad de los artilugios y tratamientos, el afán de sanear y reconstruir el interior de una persona, a la que posteriormente se suma la teatral demostración de que todo es mentira, de que los preocupados sanadores ocultan una lascivia por la crueldad tan grande o mayor que la del enfermo, todo ello es un frenético combate de boxeo entre distintas violencias: la violencia hedonista del sádico, la violencia justiciera de las víctimas, la violencia mecánica, pero funcionarial, y por eso mismo personal, del sistema.

La sociedad

La sociedad que nos describe la película es una sociedad parecida a la nuestra, aunque con cierta sensación de que las diferencias económicas están acentuadas. El portal del protagonista, como los paisajes urbanos, dan cierta sensación de decadencia, la propia impunidad para el delito deja entrever que hay algo que no funciona bien en todo aquello.

Dentro de la sociedad, y de esta historia, está la política. Un ministro se encarga de elegir a Alex como cobaya para un tratamiento de curación de la violencia, él a su vez es voluntario, porque el tratamiento le ayudará a salir de la cárcel en dos semanas, en lugar de cumplir su larga sentencia. La sociedad es una democracia, como se nota por la presencia de una prensa y una oposición, y un cierto interés continuo en "quedar bien", por parte del ministro. Pero, como sucede hasta en las democracias más perfeccionadas, hay trampas, atajos, y sobre todo propaganda. Como también ocurre seguramente a menudo, el ministro tiene decisión total sobre todos los temas, y acceso garantizado a la cárcel, al hospital, y a donde necesite entrar para cumplir sus propósitos. También suele suceder incluso en los sistemas más establecidos, incluidas las democracias, que tienen enemigos y corren cierto riesgo. No es sólo que pueda degenerar, o perder "calidad democrática", que dirían algunos, también se corre el riesgo de su derogación total como sistema, nos da la pista una frase aparentemente casual del ministro: "pronto necesitaremos sitio en la cárcel para los presos políticos".

En definitiva Alex es un monstruo, que mata, viola y toma lo que quiere en el momento en que lo desea, pero, pese a ello, por su simpatía y atractivo en general, es adecuado para que según intereses de otros se le vayan asignando distintos papeles públicos: sociópata, arrepentido, víctima y mártir. Tras éste último papel se vislumbra, quizás, el de ministro.

La estética

Se ha hablado mucho de lo cuidadoso de la estética en esta película, y es cierto. Todo parece milimétricamente medido: las decoraciones, el vestuario, incluso las conversaciones y las escenas de acción. La peleas son bailes, las conversaciones están deformadas para dar una impresión de falta de instrucción, de catetismo de barrio, pero el tono y lo rotundo de las expresiones, la repetición mántrica de tantas palabras: "Rigth, right, right? Right, right, right.", las continuas rimas sin verso, la entonación, todo conforma una música popular pintada contra un fondo de Beethoven, que lo cubre todo. Repasando los diálogos para escribir esta entrada, veo cada vez con más claridad que son auténticos poemas, poemas ñoños en la forma, infantiles como los protagonistas que los inventan sin querer, pero para mí de una musicalidad excepcional.

Pues así todo, de la misma manera se forman ritmos con la ropa, con las grandes ambientaciones de hormigón, como el túnel y la cárcel, y los modernistas apartamentos y el teatro abandonado. Parece imposible que esos ambientes estén construidos por los protagonistas, más bien serían la herencia de un mundo ya pasado, casi parecen ser los decorados en los que se mueven quienes construyen a los hombres que pasan por allí.

Significado

Parece que un significado que le gustaba a Kubrick es el psicológico, referido al libre albedrío. Se partiría de un hombre natural, se pasaría por el filtro de la domesticación, para luego volver a lo salvaje, o quizás a algo intermedio. Puede que sea cierto, pero para mí desvirtuaría la película, convirtiéndola en una tontería, porque ni el hombre natural utiliza la violencia como diversión, ni el hombre civilizado es un trozo de carne sin voluntad, ni ninguno de los dos casos sería más que una caricatura, y convertiría la película en un chiste mal contado. Creo que por parte del autor de la novela hay una lectura contraria a esta anterior, que explica el título: un hombre que sólo fuera capaz de hacer el bien o el mal, no sería un ser humano, sino una naranja mecánica, algo que parece vivo y jugoso, pero que es sólo un mecanismo muerto. Esa posición, aunque resulta idealista en su planteamiento, al menos incluye de alguna manera una negación de ese mismo idealismo "sobre la marcha", como si dijéramos: existe un bien y un mal, pero no se dan en la realidad (al menos no hipostasiados en un individuo).

En este sentido, la película transmite muchos mensajes contradictorios, de lo cual se podría sacar la conclusión, precisamente, de que no pretende mandar ningún mensaje ético, lo cual tiene su lógica, porque ¿Quién dice que una película tiene que enviar un mensaje ético?

En la primera parte el protagonista es ser demoniaco para todos los que encuentra a su paso, y le va bien; mientras que en la segunda parte el gran agresor, el violento hedonista, se lleva su castigo y sufre. Cada una de sus víctimas se le vuelve a aparecer, como los fantasmas de Dickens, y le devuelve multiplicado el daño recibido: sus padres el daño moral, el mendigo la paliza, sus amigos el desprecio y los golpes, el escritor la vida. Pero la lección que se podría sacar de esta redención viene al menos con dos trampas: la primera, que sólo llega, y sólo puede llegar con el pacifismo impuesto al protagonista, no por convicción; la segunda, que al "curarse de la cura" llega el momento de la restitución, y la promesa de que todas las cosas de las que disfrutaba le serán devueltas, unidas a su integración en una sociedad superior.

Queda seguro mucho por tratar: Malcom McDowell, la petición de Kubrick de retirar la película de los cines ingleses, la polémica política, etc. Así que animo a cualquier lector que haya tenido la paciencia de llegar hasta aquí, a que bucee un poco por la enorme cantidad de publicaciones que la peli ha generado desde su estreno.

sábado, 23 de enero de 2021

El Jinete Pálido - 1985 - Clint Eastwood

Gran clásico de Clint Eastwood, que aprendió bien las lecciones de sus años de espagueti y su ya considerable experiencia en el cine de aventuras americano (tanto del oeste como policiaco), construyendo una historia épica, quizás muy básica, pero que funciona muy bien.

Se suele relacionar esta película con Raíces Profundas, no sin razón, porque no se ocultan en absoluto las deudas con esta película, si bien el paralelismo principal en mi opinión es con Infierno de Cobardes, o, si se quiere, podría ser el blanco Raíces Profundas pasada por el filtro malvado del Infierno, dando este resultado, más ambiguo que el clásico del 53, y menos oscuro que el Infierno de Eastwood.

Desde el principio el Predicador, el Jinete Pálido, es sobrehumano llega traído por una oración, y se va tras establecer la paz de los cementerios, porque es un jinete del apocalipsis y su nombre es mortandad. Está tan por encima del ser humano medio, que casi dan ganas de meterle en el universo Marvel.

El esquema es más o menos Equipo A: un malvado millonario, empresario minero, se enfrenta al abuelo de Víctor Manuel, que fue picador allá en la mina, intentando echarle a él y a sus compañeros de un pueblo, o campamento, de mineros independientes que intentan ganarse la vida cribando la arena del rio en busca de pepitas de oro. El gran empresario, por si fuera poco, tiene un sistema de explotación mediante agua a presión que acaba con el paisaje, con lo que la película añade al habitual mensaje social de Hollywood un mensaje ecologista, al comparar a un sólo hombre (o una sola compañía) que modifica  el cauce de los ríos y destruye montañas, con todo un pueblo cuya huella es la mínima que se puede imaginar. Para ayudar a los pequeños empresarios contra las malas artes de la multinacional llega el gran héroe, acostumbrado a estas lides, y que esta vez se lo tomará como algo personal.

Como desde niño me gusta esta película, a lo mejor no soy muy imparcial, pero para mí es uno de los grandes western de la historia, tanto por la presencia imponente de Eastwood, como por las actuaciones de la mayor parte del reparto, y en general la capacidad de meternos en esta historia.

martes, 12 de enero de 2021

Criminales en el Mar - 2019 - Kyle Newacheck

Una de las películas de Netflix con más éxito el año pasado, pero que no lo merece mucho.

Los dos protagonistas llevan todo el peso de la película, y lo cierto es que más o menos hacen lo que se espera de ellos, sólo que ni los chistes tienen gracia, ni el suspense hace que uno sienta ninguna tensión, para mí al menos no funciona ninguna de las dos vertientes. En general no están Sandler y Aniston entre mis actores favoritos, pero normalmente me parece que cumplen, así que supongo que la culpa de la mala imagen que dan en esta película es porque el guion deja mucho que desear.

Como se podrá suponer, la historia tiene dos vertientes: por una parte es una comedia basada en el trillado

esquema de unos espontáneos personajes de clase media se ven dentro de un ambiente de acartonado lujo, con su desparpajo y demás, y por otra el suspende de un asesinato en homenaje directo a la película Cluedo.

En definitiva, un matrimonio formado por un policía y una peluquera, se ven de pronto invitados a una excursión que transcurrirá en un lujoso yate. Durante el evento se produce un asesinato, y a partir de ahí la película empieza a desvariar, sin que nos importe mucho quien mata a quien ni por qué.

Como detalle hay que ver la escena en la que los protagonistas salen del avión en Málaga y van a coger el autobús, con bailaora y flamenco incluido. También hay un personaje español, de los más graciosos, un piloto de Fórmula 1, de nombre Juan Carlos, supongo que en referencia a Fernando Alonso y al Exmérito. Lo que más me ha gustado es que el español lo ponen como uno que no tiene la más mínima idea de hablar inglés, como la vida misma.

lunes, 11 de enero de 2021

Infierno de Cobardes (High Plains Drifter) - 1973 - Clint Eastwood

Es un western dirigido y protagonizado por Clint Eastwood, no tan conocido como El Jinete Pálido o Sin Perdón, pero que a mí me gusta tanto como éstos. La impresionista construcción, o tallado, de los personajes, por una parte parece casi una caricatura, por otra, un trabajo de orfebrería.

Es difícil para mí hablar de esta película sin mencionar El Jinete Pálido, porque son prácticamente anverso y reverso de la misma historia. Los paralelismos son continuos: pueblo minero, misterioso extraño, mujer joven y mujer madura, corderos frente a lobos, incluso al final el protagonista salva la vida gracias a un amigo. Como decía Aristóteles, nos diferenciamos en lo que tenemos en común, así que estos paralelismos que he citado son a la inversa, como en un espejo: un pueblo decadente frente a un pueblo en construcción, un extranjero abusón y violento frente a un predicador, corderos a quien les llega un lobo frente a corderos a quienes les llega un mastín, una mujer joven petulante y traidora a quien el protagonista viola frente a una adolescente inocente, respetada y cuidada sobre todo lo demás... Sólo la mujer madura tiene un carácter parecido en ambas películas, en ambas sabia, que ve más claro que los demás personajes.

Ambas películas se mueven en una ambigüedad moral que abarca toda la historia. En Lago hay algo que lo hace parecer despreciable desde el principio: las caras, las miradas, no se sabe muy bien... el extranjero nos parece que puede ser el héroe, pero aplasta a casi todos a su paso, sin motivo aparente humilla al sheriff, al alcalde, hotelero, predicador, a todos. Un recuerdo les hace culpables: han presenciado el asesinato de su sheriff y no han hecho nada para ayudarle. Muriendo, el sheriff les maldice: iréis todos al infierno.

Finalmente, con esta frase y otra de la mujer madura, que es la única que entrevé la verdad, se dan las claves, en la última escena de la película, decirnos, o sugerirnos lo que en realidad ha pasado, lo que hemos visto sin saber que lo estábamos viendo. Guardando una perfecta simetría, el jinete vuelve a cruzar el pueblo, como en la escena inicial, pero ahora es un montón de restos quemados, no queda nada del pueblo con numerosas casas en construcción, sólo ruinas materiales y humanas.

El extranjero se despide de su amigo, que está tallando una tumba para el sheriff asesinado, y desparece como un espejismo en las ondas de calor del desierto.

domingo, 6 de diciembre de 2020

Superman, Hijo Rojo - 2020 - Sam Liu

Muy curiosa película del "universo" DC. Warner Brothers realiza muchas películas de dibujos sobre los personajes de esta editorial, personalmente no me encantan, porque me suelen parecer pretenciosas y demasiado solemnes, pero en este caso me parece una película muy digna de verse.

Parte de un mundo en el que Superman es Ruso, creciendo bajo el poder de Stanlin, y siendo un creyente absoluto en el comunismo. Frente a él un Lex Luthor representa los USA, que con su tecnología intenta enfrentarse al poder que la U.R.S.S. consigue gracias al apoyo de Superman. Además, Luthor está casado nada menos con Lois Lane, inteligente peridista y amante esposa.

Con el paso del tiempo el superhéroe ve grietas en el sistema, e intenta corregirlas, y así empieza una cierta reflexión sobre el poder, y sobre lo que realmente significaría un casi todopoderoso bienintencionado gobernando un estado totalitario.

Están invitados a la historia otros dos personajes de DC: Batman y Wonder Woman. El primero se ha convertido en un ingrediente fundamental en la historia de Superman, y aquí es un rebelde contra el sistema que Superman defiende (lo mismo, prácticamente, que en la versión original de la historia), aunque falta explicar un ingrediente fundamental, que es como en esta historia paralela Wayne a llegado a ser Batman, porque en la U.R.S.S. ya no podría ser un multimillonario de medios prácticamente infinitos. En cuanto a la mujer maravillas, es el personaje que menos me ha gustado. Es, junto con Lois, el más, digamos, ético, guiadas siempre por su brújula moral, pero la han convertido en un cliché: sugieren que es lesbiana por el hecho de vivir en una sociedad de mujeres (lo cual no me parece especialmente respetuoso), y no deja de repetir que los problemas del mundo se deben a que hombres se enfrentan contra hombres (en este caso machos contra machos).

Pero, volviendo al hilo argumental de la historia, 31 años después de la caída del muro de Berlín, me ha gustado como recuerda el telón de acero y el mundo partido en 2 de aquellos, tiempos, que en el recuerdo occidental casi parece un paraíso hecho de futuro. En comparación nuestro occidente actual parece cargado de miedo y pesimista.

Nos recuerda el duro enfrentamiento entre el comunismo y la democracia liberal a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Gran parte de cuyas lecciones me temo que vamos olvidando más rápidamente de lo que nos conviene. Aunque creo que si quien olvida la historia está condenado a repetirla, quien la recuerda a lo mejor tampoco tiene mucho más remedio.

En fin, casi nada es lo que parece en esta película, excepto Wonder Woman y Batman, y el desarrollo de los acontecimientos es bastante sorprendente.

Para mí supera con creces el interés de otras películas de este tipo, y me alegra haberla visto, como quien dice por casualidad.

domingo, 25 de octubre de 2020

Borat, película film secuela - 2020 - Jason Woliner

Tras 14 años vuelve al cine el personaje de Sacha Baron Cohen, con una película al estilo de la original, aunque bastante peor.

Lo primero, el título en español, que es una traducción poco afortunada (en este caso no es una adaptación), el original: Borat Subsequent Moviefilm, refleja el mal inglés del personaje, mientras que en español simplemente queda raro.

En cuanto al contenido, se podría dividir en 3 partes: la pura ficción de Borat y su hija, la mezcla de realidad y ficción de sus "trampas", y, digamos, el "asunto Giuliani". Sobre la parte de ficción, a mí el personaje me hace gracia, creo que es lo único que al actor se le da bien (personalmente me parece pésimo cuando se sale del personaje al hacer Los Miserables o La Invención de Hugo). Entre él y su hija hacen una comedia absurda que para mí funciona, siempre teniendo en cuenta que no es una película "de verdad",posiblemente si le aplicáramos al guión o a los actores el mismo rasero que a otra comedia más convencional nos parecerían aficionados grabando un vídeo casero.

La segunda parte, la de las "trampas", me ha dejado la impresión de que Estados Unidos es el país más

civilizado del mundo. Por un lado están las partes claramente guionizadas, que son las de "los buenos", y por otra las verdaderas trampas (o eso creo, la clave de la película es que en algunas ocasiones cabe la duda). El caso es que cuando va Borat a molestar a gente que está a sus cosas, organizando un baile o una convención, es replicado con una calma y una corrección que parece casi imposible. Borat y su hija sabotean distintos actos, y no reciben a cambio ni siquiera una reconvención, son tratados con un respeto digno de admiración. Mi conclusión es que en esta segunda parte de la película, Baron Cohen intenta ridiculizar a quienes no lo merecen en absoluto, y queda en ridículo él, armado de una autoridad moral digna de un Torquemada. Cree que critica y sólo insulta.

Por fin llegamos al núcleo de la película, que es el "asunto Giuliani". Aquí no queda sino reconocer que tiene un gran mérito. Consiguen una entrevista con el exalcalde de Nueva York y abogado de Trump, durante la cual la hija de Borat liga con el entrevistado y le lleva a una surrealista situación en una habitación contigua. ¿Surrealista? Para el espectador, porque para el involuntario protagonista parece de lo más normal. Está claro que es una trampa preparada con dureza por la película, y que no hay acoso sexual ni nada parecido, ni tiene nada que ver con las ideas políticas de la "víctima", para mí el valor de estas escenas es el contarnos cómo es el poder, como hay una serie de personas que piensan que el mundo está a sus pies, porque, generalmente, mucho más de lo que pensamos, el mundo se pone a sus pies.

Para mí esta descarnada conclusión es toda la película. Nos hacen un truco cuando nos cuentan que la escena de Giuliani es la conclusión a una hora y media e historia, pero no es cierto, claro, es al revés, esta escena es lo único que cuenta, y el punto de partida, el resto es algo que se han inventado para alimentar la curiosidad del espectador, para convertir la película en algo partidista y para dar un contexto a los personajes (recordemos, un contexto falso para unos personajes que interactúan con una persona real.

¿Merece la pena verla? Pues depende de la simpatía que uno sienta por Borat, personalmente creo que es radical y estúpida en sus planteamientos, no por lo que tiene de política, sino por la traslación que hace a la vida común de las personas, las críticas son superficiales y de trazo gordo ¿Cómo van a ser sino? Pero lo que personalmente me parece desagradable es que las intente conducir a través de personas que no tienen nada de malo, a las que se pretende molestar, e incluso insultar, sin otro motivo que ser del partido que Baron Cohen no le gusta. Sin embargo esos minutos de entrevista (en la que Giuliani hace el papel de Fernando Simón, con Trump en lugar de Sánchez), sí creo que merece la pena verlos, así como la escena de la habitación. Es el otro mundo real que transcurre al lado del nuestro, o sobre el nuestro, es la "élite" en estado puro.


martes, 20 de octubre de 2020

El Asesinato de Julio César - 1970 - Stuart Burge

Respeto el título que le pusieron en español, pero lo cierto es que es una versión del Julio César de Shakespeare, no conozco el motivo por el que en esta ocasión decidieron añadirle lo del asesinato, será para darle más dramatismo, supongo.

En todo caso la película no se aleja del texto, ni de la más conocida versión de 1953, en la que el papel protagonista fue para Marlon Brando, como Antonio. Curiosamente el protagonista de César no es el propio César, sobre todo porque el momento de más lucimiento de la obra es el discurso en el mercado, que corresponde a Antonio, incluso el segundo papel más importante tampoco es para el Dictador, sino probablemente Bruto. En esta versión el papel de Antonio es interpretado por Charlton Heston, que lo hace muy bien, aunque le han saboteado un poco la actuación los encargados de peluquería y vestuario, porque unos le han puesto una media melena rubia que parece un peluquín, y los otros una cosa/toga que no se sabe lo que es, pero que queda muy poco natural. A favor de esta película creo que juega que Antonio está más metido entre la gente, mientras que Brando está subido a un púlpito que le deja sólo, es más espectacular, pero a la vez más teatral y más forzado (al contrario que su aspecto y toga, que resultan más naturales).


Desde hace décadas el papel de Julio César se pone en cuestión: es

un genocida, nos dice Mary Beard, es un tonto caprichoso, nos dice Bertolt Brecht en su famosa novela "Los negocios del señor Julio César". Sin embargo para los antiguos, y hasta la baja Edad Media, era el héroe por excelencia, así, en el infierno de Dante, el peor círculo del infierno es para los traidores, y dentro de los traidores, dos de los peores son Bruto y Casio, los principales conspiradores (libertadores), castigados a ser masticados eternamente por Satanás en persona, junto a Judas.

En todo caso, en la época en la que vivimos, no está de más ver y leer un poco obras sobre el fin de la república: mucha gente ya pensaba que no tenía sentido y que para salir del caos tendría que sobrevenir el "poder de uno sólo", como finalmente sucedió. Distintos líderes se sucedieron, por parte de la plebe y de la aristocracia, a cada cual más poderoso, a cada cual menos respetuoso de las leyes y de los ciudadanos, hasta que el emperador se abrió paso, y no hubo república nunca más. Hay muchas lecciones en un siglo y medio, al alcance de cualquiera que quiera aprender como la revolución no lleva necesariamente a más libertad, no digamos a más democracia.

La película en general es recomendable, Julio César es una de las obras más entretenidas de Shakespeare, también para no aficionados, con magia, suspense, asesinato y guerra, no le falta de nada. En esta versión se han elegido actores de primera fila del momento. Sin duda es una buena opción para una tarde/noche de sofá, si te gusta el cine clásico.


sábado, 17 de octubre de 2020

Onward - 2020 - Dan Scanlon

La nueva película de Pixar, lo que sigue significando garantía de calidad. Lo peor que se puede decir de esta película es que se queda en "correcta", no todos los años se puede hacer algo especial como UP, pero, con todo, sigue estando muy por encima de los productos a los que hoy en día estamos acostumbrados, bastaría compararla con la peli Artemis Fowl de la que hablábamos hace poco.

Los personajes están bien dibujados, resultan bastante naturales, y se centran en las relaciones familiares, en formas que hasta hace poco no se hacía, algo así como lo que ocurre con Frozen. La sociedad está cambiando, también la familia y los dibujos animados para resultar originales tienen que ir cubriendo cada vez más campo, de manera que exploran, cada vez con más profundidad, relaciones y circunstancias que antes o no existían en el cine infantil, o se daban por hechas.

La película en sí trata de magia, no descubro nada, y en cuanto al ambiente se puede comparar con Planeta 51, Antz, o incluso los Picapiedra, por lo que significa la traslación de una sociedad distinta a los esquemas de la nuestra, o, si se quiere, de los de la clase media de los Estados Unidos (que no parece tan lejos de la nuestra).

Se deja ver muy bien, por lo general mantiene el ritmo, aunque también es cierto que todo deja un cierto sabor a Deja vu; los personajes son nuevos, pero las situaciones tienen algo de conocido, porque es muy difícil hacer un producto comercial que no repita ciertos patrones cuando intentan hacernos reir o emocionarnos.

Muy recomendable para pasar cualquier tarde con los niños en estos días que empieza a notarse el frío.



viernes, 16 de octubre de 2020

Artemis Fowl - 2020 - Kenneth Branagh

Lo mismo es que me hago mayor, pero me ha parecido falta de interés, incluso aburrida. Si fuera un poco más mala se daría la vuelta y podría ser vista de manera irónica, al estilo de El Muñeco Diabólico, pero ni eso.
El protagonista es absolutamente antipático, posee todo lo que uno puede odiar en un niño: resabido, agresivo y engreído, con la excusa de que se le supone muy listo, un superdotado (reconozco que me parece que no es un defecto únicamente de esta película, se está convirtiendo en un hábito de nuestro cine y TV el considerar que el comportamiento normal de quien es más listo o más fuerte es humillar a los más débiles o torpes).
Por otra parte, el ambiente se baña en el folclore irlandés, que, tal y como nos explican sin querer, es más
o menos el mismo que en todas partes: enanos buenos y malos, hadas, trolls, en definitiva los muñequitos del bien y el mal que abundan en todo occidente con distintos nombres, lo mismo podían ser Anjanas y Ojáncanos, si transcurriera en Cantabria. A lo mejor es que todos vienen de los celtas, pero lo mismo da, no se aporta nada en este sentido, salvo que se ha llevado a todos los personajes a escala humana, de manera que todos pueden interactuar más fácilmente con el protagonista. El misticismo y la magia se pierde completamente al concretarse en la historia, y el hecho de que citen a Einstein y a Hawking como coartada da un poco de vergüenza ajena. Cosas peores le han pasado a la Física en el cine, pero esta mixtificación según la cual la relatividad y la mecánica cuántica justifican todas las tonterías posibles hace un poco de daño a la Física real, desde mi punto de vista, como disciplina que se puede aprender si uno tiene interés, y que no es en absoluto esotérica, sino difícil.
La narración transcurre desde el pasado hasta el presente, narrada por uno de los personajes, sin aportar aquí tampoco nada original, desde Sospechosos habituales es un recurso que se ha utilizado a menudo, sólo que ahora se aplica a una película infantil. Todo ello con un tono épico que luego no se corresponde con la anécdota que se cuenta, totalmente carente de interés. Hemos avanzado tanto en el camino de la vulgarización que algunos parecen creer que se puede hacer Legend con los recursos y el lenguaje de Ocean´s Eleven.
En definitiva, se podría considerar una peli para poner a los niños, si uno tiene especial interés en que se sientan pobres y torpes y que aprendan que lo que hasta ahora era mala educación o incluso estupidez ahora es lo correcto y deseable. Basta escuchar la última frase del protagonista para mantenerla alejada del alcance de los niños.

jueves, 15 de octubre de 2020

Todo el Día y una Noche - 2020 - Joe Robert Cole

Película de Netflix, en la que nos cuentan la vida de un perpetuo adolescente de barriada americana, hijo de un asesino, y asesino él mismo, que trata de hacer las paces con su presente, mediante la infantil reconstrucción de su pasado.

Durante dicha reconstrucción se ve a sí mismo como protagonista de una tragedia, en la que el Destino le

empuja en dirección a la violencia, justificando así sus terribles decisiones. Me recuerda en la estructura a Slumdog Millionaire, sólo que los flash backs en lugar de dar respuestas a preguntas de un concurso, dan coartadas (algunas razonables, otras ridículas) a la falta de carácter del protagonista, que funciona como una víctima de las circunstancias, cuando en realidad es un verdugo de quienes le rodean, especialmente las mujeres de su vida: su madre y su pareja.

En definitiva, una glorificación de la falta de responsabilidad, y del infantilismo. Cuando, aparentemente, el protagonista madura, esto se considera como el culmen del mérito humano.

Los actores salvan la película, porque todos cumplen muy bien, y así el entorno del protagonista cobra una realidad que el guión de otra manera no permitiría. En especial el mejor amigo y la pareja son los soportes de una apariencia de realidad en la película, en la que todo lo demás tiende a la incoherencia fantasmal: lo mismo podía haberse despertado el protagonista al final de la peli, para descubrirnos que todo era un sueño.


martes, 29 de septiembre de 2020

El Hombre Invisible - 2020 - Leigh Whannell

Como me esperaba una película más ligera, en plan aventuras, me sorprendió bastante, y durante la primera hora estuve un par de veces a punto de dejarla, porque es oscura, y más que tensión transmite tristeza. La interpretación de Elisabeth Moss (El cuento de la criada) es convincente, pero no se crea el ambiente de un thriller psicológico, sino de una tragedia familiar, en plan telefilm, pero con mensaje social, que, por una vez, está bien llevado e integrado en la historia.

Nada de esto es un defecto en sí mismo, seguramente, depende un poco de la idea que uno tenga al ver la película. Como decía, Elisabeth Moss está bien, pero es casi la única, el resto de los actores me parecen un tanto plastificados, como sacados de alguna serie de polícias (El mentalista, Bones, etc.), papeles estereotipados desarrollados mediante actuaciones rígidas.

En cuanto a la historia, la línea general está bien, podría haber dado más de sí; es un planteamiento prometedor y podría despertar curiosidad e interés, pero en los detalles se pierde bastante, porque son incoherentes, y los personajes hacen en cada momento lo que tienen que hacer para que cuadre la historia, en lugar de ser ésta la que va poniendo en su lugar a cada uno.

En conclusión, si uno tiene paciencia durante la primera hora, y además consigue empatizar con la protagonista , es posible que pase un "buen mal rato" sufriendo su sufrimiento y pasando su miedo.





jueves, 24 de septiembre de 2020

Spenser: confidencial - 2020 - Peter Berg

Película de policías, con enredos y con buenos y malos bien definidos, algo que se agradece mucho en estos momentos, como hemos hablado hace poco al comentar 6 en la sombra, nos conviene un poco menos de relativismo moral, y bastante más de un buen tipo peleando contra los malos, un boy scout, como suelen decir los americanos. Este personaje de Wahlberg se mete en problemas que "no son sus asuntos", y arrastra con él a amigos y conocidos, pero siempre por una buena causa, y sin masacrar por el camino todas las personas y bienes que encuentra.

Para mi gusto no está nada mal. Es cierto que Mark Wahlberg parece que hace siempre el mismo papel, pero eso no significa nada cuando el guion, como es el caso, acompaña, y como Spenser está correcto. No me gusta mucho como han reconstruido el personaje de Hawk, que en la serie era uno de esos secundarios que uno siempre espera ver aparecer con su 45 y su mala leche. Al modernizarlo para esta versión le han puesto pinta de pandillero que chocará a quien recuerde el orginal, siempre oscuro y elegante, además ha perdido toda la dureza de carácter y las frases sentenciosas que hicieron tan popular al original interpretado por Avery Brooks. Creo que han decidido hacer un afroamericano actual "con estilo" (cool, dirían), y seguramente hayan acertado, sólo que a muchos nos gustaba más el estilo de antes.

Por lo demás, a mí me ha resultado entretenida, aunque hay momentos en los que parece que no sabe qué hacer con sus personajes, y se podía haber cerrado un poco mejor la historia con el FBI y otros parches que le van poniendo al relato para que sea un poco coherente. El papel de la novia de Spenser es para darle de comer aparte, tan loco que el espectador tendrá que juzgar si es un hallazgo o una locura, o ambos, mi sensación, de nuevo, es que no sabían muy bien qué hacer con ella, y les ha quedado una graciosa mezcla de personalidades, que van surgiendo según convenga al guión.

Una buena película para el fin de semana, y una película de acción, pero familiar, que entretendrá sin más ambiciones. No es una gran obra de arte, ni falta que le hace, parece el piloto de una serie para televisión, y si lo fuera yo me apuntaría a verla.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

A ciegas - 2018 - Susanne Bier

Película sobre un apocalipsis cercano en el tiempo, que parte de circunstancias copiadas de una obra anterior de M. Night Shyamalan, pero desarrolladas de manera completamente distinta.

A veces cuesta incluso incluirla en el género de terror, porque da mucha importancia a las relaciones entre las personas, más allá de los típicos "sálvese quien pueda" de las situaciones de tensión y masacre a las que ya estamos acostumbrados. En concreto la relación entre el personaje de Bullock y de Malkovich me ha gustado mucho, bien trabada con un par de frases, y me parece que contribuye sutil, pero eficazmente a la tensión en la primera parte de la historia. Otras relaciones me parecen peor construidas, pero el caso es que la protagonista se va dibujando muy bien al ponerla en el centro de diversas relaciones con personas muy distintas. La mayoría de los personajes comparten una cualidad hoy muy necesaria en el cine, y es que nos convencen de que son personas, no estereotipos, tienen matices.

La historia transcurre en dos tiempos: en el primero se produce el apocalipsis, y es una historia más grupal; mientras la sociedad se va deshaciendo, los supervivientes se unen y se separan según las circunstancias lo aconsejan o permiten. La segunda sucede cinco años después, donde ya todo parece resuelto, y la protagonista se enfrenta a una pequeña odisea cargando con dos niños, y con la vista tapada con una banda de tela.

El tema de la ceguera lo es casi todo para la tensión de la película, y resulta bastante bien en los momentos fundamentales, al menos para mí ha funcionado, pero a la vez los personajes con los ojos tapados con una banda de tela le dan a toda la película un aire artificial, le resta verosimilitud a toda la historia, sin llegar a estropearla.

Para mí lo mejor es la actuación de Sandra Bullock, que está bien, una actuación sensata y más que correcta cuando se lo permite el guión, que a veces es un poco excesivo y difícil de llevar, y es una pena, porque hubiera quedado un personaje muy redondo sin tres o cuatro tonterías que la obligan a decir/hacer.

Lo peor, los malos de la película, que son un recurso facilón para poner en movimiento a los buenos, y el tema de las bandas en los ojos. Es cierto que sin ambas cosas la historia tendría que ser muy distinta, pero también lo es, o yo lo creo, que deberían haberse buscado otras soluciones más difíciles. Por otra parte la única explicación que se da sobre los malos, que salen de un psiquiátrico, es para dar de comer a parte a los guionistas.

En conclusión, me ha parecido una película que se deja ver bastante bien, muy adecuada para esta segunda ola de la pandemia, basta sustituir la banda de los ojos con la mascarilla y podemos imaginar que es nuestro pueblo cualquier día de estos.

martes, 22 de septiembre de 2020

6 en la Sombra - 2019 - Michael Bay

Es una de las películas más vistas de Netflix, lo cual no deja de dar miedito.

Junto con la saga de John Wick (y muchas otras perlas), parece que nos vamos acostumbrando a la violencia más sin sentido, cada vez más vísceras y menos cerebro. Lo que en Grupo Salvaje, por ejemplo, era una poderosa herramienta: la violencia hasta la autodestrucción, ahora se convierte en objetivo en sí misma. Ni la historia ni los personajes cuentan para nada, son estereotipos intercambiables de una película a otra, lo único importante es la imagen y el drama, que ya no es conducido por sentimientos sino por trozos de personas esparcidos por el suelo.

Con ambiente elegante y frases lapidarias podemos aceptar como héroe a cualquiera que nos pongan, ya no hay otra moral que la estética, así funciona. Los buenos disfrutan de sus superpoderes, disfrazados de habilidades, admirando su propia pericia en este arte del asesinato, y compitiendo deportivamente a ver quien mata más y mejor.

Las escenas de acción están muy bien realizadas, y es que donde falta intención, pero hay dinero, es normal que sobresalgan los técnicos de talento. En todo caso para mí se alargan demasiado estas escenas, y en realidad toda la película está básicamente formada por tres episodios de acción, o tres y medio. Pensándolo así, el guión me parece todavía más flojo, porque me doy cuenta de que el resto de la película sólo es un poco de relleno para hilar unas matanzas con otras.

En definitiva, puede resultar entretenida, es más de lo mismo, pero es otra muestra de que el cine de acción más comercial va perdiendo calidad narrativa a pasos agigantados, es todo como una sucesión de películas de zombies, en la que todo es carne, poco importa que los muertos vivientes ahora sean los vivos murientes.

Un buen resumen de lo desmoralizador de la película es la frase de uno de los protagonistas cuando está pasando con un coche por encima de una persona, tiene que preguntar, sorprendido: "¿Era uno de los malos?"... pues eso.

Como nota adicional, me gusta fijarme en las puntuaciones que ponemos a las películas los usuarios de filmaffiniti, y tanto Mulán como ésta película tienen miles valoraciones, pero la nota media que les ponemos quienes las hemos visto se queda en un 5 ¿Qué le está pasando al cine comercial? Está claro que no tiene porque ser muy sesudo, pero ¿Ya ni siquiera tiene que ser algo que le guste a los espectadores?