domingo, 9 de agosto de 2026

El regreso de Ulises - 2024 - Uberto Pasolini

 Ante todo hay que explicar que está película no cuenta la historia de la Odisea, esa se da por sabida, tan sólo nos muestra los días que pasan desde la llegada de Ulises a Itaca hasta la matanza de los pretendientes.

Se apoya en una fotografía preciosista, y de hecho muy bonita, en un ritmo lento que da importancia a todo lo que sucede y en un tono solemne y sentencioso que nos habla de otro tiempo, tanto en la historia como en el cine comercial, que hoy parece bastante más apresurado. La presencia de grandes actores como Ralph Fiennes y Juliette Binoche hacen pensar en una película de alguna manera importante, no sólo por su actuación, que en ambos casos me parece excelente, también su propia presencia parece añadir profundidad.

En cuanto a la historia en sí misma, está llena de contradicciones, lo cual tampoco tiene por qué ser un defecto. La principal contradicción es la del héroe, que vuelve herido y agotado a su tierra, destruido moralmente no porque sus enemigos hayan prevalecido, sino al contrario, por el daño que él mismo les ha hecho y que perdura como una cicatriz. Además, todo ello ha tenido un enorme precio a pagar: vuelve solo, todos sus compañeros han perecido a lo largo del camino de vuelta, tan lleno de terribles aventuras.

Pero según se acerca el final de la película vamos descubriendo que hay un velo de mentira, o de contradicción asumida, en todo ese remordimiento y crisis moral. El héroe lo es, quiera o no, porque todo el mundo le pide que lo sea, más aún, incluso aquellos que le piden que sea un hombre normal, como Penélope, también necesitan que sea un héroe, quizás a su pesar, quizás a pesar de ambos o de todos. El destino se cierne tanto sobre los malvados pretendientes como sobre Ulises, aquí nadie decide lo que tiene que hacer, todos son arrastrados por la corriente y consumen su cáliz. Pese a todo, es difícil evitar pensarlo, Ulises se complace de cumplir con su destino.

De forma muy sorprendente para mí, tras el preciosismo solmene, tras el ritmo lento de la historia, llena de imágenes y conversaciones, el esquema resultante es el de tantas películas de acción contemporáneas: el héroe está inactivo porque parece que tiene miedo de sí mismo, que ha dejado atrás la violencia, pero en realidad está cogiendo fuerzas para su siguiente matanza, de la que tampoco él puede escapar, pero que al fin y al cabo disfruta.

Merece la pena ver la película, como digo es muy bonita, y enseguida entra uno en el ritmo lento y los personajes de la historia, dejándose llevar a una Itaca preciosa en lo natural y terrible en lo humano (otra contradicción, el infierno está dentro de un paraíso).