sábado, 27 de junio de 2026

Torrente Presidente - Santiago Segura - 2026

Reconozco que no fui a ver al cine Torrente Presidente, pero he aprovechado para verla ahora que se ha estrenado en Netflix. Por otra parte, nunca he sido seguidor de la saga, pero sí he visto lo suficiente como para comprobar que esta es una película algo más suave que las anteriores, ni Torrente ni el resto de los personajes llegan tan lejos como en otras entregas, o esa es mi impresión.

Me ha parecido una película entretenida, si bien le cuesta un poco entrar en calor. A partir de la primera media hora, cuando ya se ha establecido la trama y los personajes, se hace algo más graciosa. Su éxito no me parece que se explique por la buena comedia, ni buen guion, ni buen nada, simplemente se aprovecha del nombre de la marca y de la actual situación en la que la política se mezcla con todo, para hacer un chiste y algo de caja.

En lo que se refiere a las actuaciones, muchísimos cameos, y la verdad que no mucha exigencia en general, incluyendo al protagonista, parece una superposición de cortos "video clips", en los que cada actor trabaja en una película distinta (muchos tampoco son actores, como manda la marca de la casa), sin mucha argamasa para contar una historia, ni falta que le hace, claro. Con los cameos recuperados de entregas anteriores podemos aprovechar para repasar quienes eran estrellas de la televisión, y algunos frikis, de principio de nuestro querido siglo XXI.

Tiene mucho de autohomenaje, al recoger personajes de todas las entregas anteriores hasta el punto de que
parece una despedida, aunque, viendo lo bien que le ha ido en taquilla, no sería extraño que en un año o dos tengamos nueva entrega, sobre todo si cambiamos de Gobierno, creo que Segura aprovechará la oportunidad para una siguiente entrega.

No se entiende muy bien la polémica política que acompañó su estreno en el cine, porque lo cierto es que tampoco hace tanta sangre. La película está vista desde el punto de vista de una sátira hacia VOX, y sólo en la media hora final entra en la parodia directa al gobierno actual de Pedro Sánchez (aunque es cierto que durante toda la cinta menudean las referencias). En este sentido Torrente dispara a discreción, a derecha e izquierda, aunque, como digo, el núcleo de la película es una parodia de VOX, adornada con críticas a los demás.

martes, 23 de junio de 2026

Parménides o de las ideas - Platón

Platón nos muestra en este diálogo la conversación entre uno de los grandes presocráticos: Parménides, y el propio Sócrates, aunque éste se retira pronto del debate para ser una especie de testigo-alumno, que aprende del anciano eleata no sólo su modelo respecto a la unidad del Ser (Parmenides fue llamado "el descubridor del Ser"), sino también su método dialéctico. En el diálogo se encuentra también presente Zenón, el más famoso discípulo de Parménides, célebre entre otras cosas por sus aporías, pero el grueso de la conversación y de la argumentación es desarrollada por el anciano. La réplica no se la da Sócrates, sino Aristóteles, un político del mismo nombre que luego formará parte de los treinta tiranos de Atenas (no confundir con el filósofo, discípulo de Platón).
Parte el diálogo de la crítica al mundo de las ideas de Sócrates/Platón, que es desarrollada hasta descubrir sus incoherencias, para luego pasar al análisis dialéctico de la unidad y la pluralidad.
El método de Parménides consiste en suponer que algo existe (primero la unidad, luego el ser y el no-ser) y sacar las consecuencias lógicas de su existencia, para comprobar si la suposición es coherente con las consecuencias. Así que se trata de un método apagógico, de reducción al absurdo. Para algunos el poema de Parménides "Sobre la naturaleza", en el que desarrolla sus teorías, es el origen del método dialéctico. Esta es la única obra del autor, y de ella sólo conocemos directamente la primera mitad y la introducción de la segunda, el resto de conocimientos sobre Parménides provienen de referencias de otros autores de la antigüedad, como el diálogo del que hablamos.
Como se decía, Platón describe en este diálogo las incoherencias de su propio sistema de las ideas como parte de un mundo completamente separado del nuestro, de manera que posteriormente en otras obras se verá obligado a tender puentes para evitar esa separación.
Pese a ser considerado uno diálogo escrito en la madurez de Platon, no tiene conclusión por parte del personaje Sócrates, al finalizar las explicaciones de Parménides, finaliza también el propio diálogo.



viernes, 28 de noviembre de 2025

Frankenstein - 2025 - Benicio del Toro

Encuentro una extraña mezcla de fidelidad al espíritu de la historia y al tiempo gran novedad en su desarrollo, en esta película de Benicio del Toro.

No creo que se le deba especial respeto a estas alturas a un personaje que ha escapado numerosas veces y en los registros más variados del libro en el que fue creado, así que por ese lado no merece la pena hacer mucha crítica. Antes de enfadarse con del Toro habría que enfadarse con Abbot y Costello, y con tantos otros que han hecho su propia versión.

¿Qué nos ofrece esta película? La salvación completa del monstruo, que además nos salva a los miserables humanos ¡Pero miserables!. Mientras que uno tendería a pensar que el Moderno Prometeo de la novela es el doctor Frankenstein, que nos entrega una nueva ciencia, una nueva tecnología, y recibe su castigo, al ser su hígado eternamente consumido por el monstruo que el mismo ha creado, en la película que nos ocupa es la criatura quien nos trae una nueva humanidad, salvífica en todo punto, y su castigo eterno es convivir con nosotros.

Supongo que no por casualidad la estética del momento de dar vida al nuevo ser es religiosa/sadomaso, porque, en efecto, Victor está dando vida al Cristo, en su versión de "hijo del hombre", quien en su momento dará verdadera vida a Victor. El monstruo es fuente de agua viva, se revela como Dios a una virgen maría masculina y culpable, que es el doctor.

Reconozco que nada más empezar la película pensé que iba a ser una idotez, porque se convierte almonstruo en un auténtico superhéroe (no daré más referencias por no hacer demasiado spoiler), pero según fue transcurriendo fue creciendo mi interés por lo que estaba viendo. Pese a que la simpatía por el monstruo era muy previsible dado el director, la manera de expresarla, de una manera tan religiosa (también simplona, quizás, en algunas ocasiones), me ha parecido original y digna de verse. El final, incoherente y sin sentido, es para mí lo mejor de la película, es la resurrección, el milagro completamente fuera de lugar e inesperado, dota a toda la película de una irracionalidad tan completa que se siente uno como un creyente en misa de Pascua o un niño esperando a Papá Noel.

Con la bonita estética dieciochesca de la película, los actores, que mejor o peor en sus actuaciones, sin duda son carismáticos, con el mensaje soteriológico que rodea toda la película, es difícil mantener la mente encendida y entender lo que está pasando, pero finalmente todo tiene sentido, es el caos ordenado de esta religión. Una pena no verla en el cine, porque podíamos haber hecho una misa con la comunidad pidiendo el bautizo monstruoso entre lágrimas y aplausos.

domingo, 17 de diciembre de 2023

Arte, Proganda y Política - 2021 - Paloma Hernández

Primer libro de la autora, pintora de profesión, o de origen, pero actualmente investigadora dentro de la Escuela de Filosofía de Oviedo de la fundación Gustavo Bueno (reza la contraportada). También realiza regularmente vídeos de contenido filosófico, dentro de su canal de Youtube, llamado FORJA, y en el mismo medio tiene algunos vídeos de divulgación publicados por el canal de la Fundación Gustavo Bueno.

Reconozco que compré el libro esperándome algún tipo de tratado de estética, o de ensayo dedicado a la crítica del arte moderno, pero la obra rebasa de inmediato estos límites y se convierte en un repaso, no exhaustivo pero sí de un valioso contenido divulgativo, a diversos contenidos del materialismo filosófico. En este sentido diría que es un libro importante, no sólo por el alcance de los temas tratados, sino por la habilidad de la autora, que consigue acabar un libro de lectura relativamente fácil y amena, al menos para quienes estamos razonablemente familiarizados con el vocabulario. Desde la perspectiva contraria, si alguien va a aprovechar la publicación de las obras completas de Gustavo Bueno para aproximarse a su obra, le recomendaría la lectura previa de este libro, como visión general del sistema, o quizás como primera aproximación al mismo.

Intentando una disección un tanto grosera del libro, diría que su primera parte se dedica a la última época de de Gustavo Bueno, cuando se concentró especialmente en la Filosofía Política y a la Filosofía de la Historia, desde España Frente a Europa en adelante, por decirlo así, y en la segunda da un repaso sucinto a la ontología materialista. En general la autora viaja bien armada de las herramientas que este sistema filosófico proporciona, de manera que cuando lo necesita recurre con soltura a los Conceptos Conjugados o a la Teoría del Cierre Categorial.

Como pasa a veces al hablar de la obra de Bueno, uno se ve condenado o bien a hablar sólo para iniciados, a intentar explicarlo todo desde el principio, a remitir al filósofo, o a darlo por sabido y que sea lo que Dios quiera, cada una de estas opciones tiene sus propias ventajas e inconvenientes. Me limitaré a decir que en el libro se trasluce esta dificultad para determinar hasta donde se puede llegar con el lenguaje técnico y al tiempo atraer (para convencer) a suficiente público, pero también se comprueba como Paloma Hernández encuentra un equilibrio agradable y espero que útil entre todas estas opciones, a veces explicando, otras citando, otras aplicando el lenguaje técnico como sin darse cuenta de que lo es, etc.

No es que el libro no trate de arte, es cierto que primero efectúa desde sus coordenadas la crítica de la visión marxista-leninista de arte y después del arte conceptual, y no se debe restar interés a estos contenidos. Tanto la visión utilitaria del arte desde el punto de vista comunista, como la visión subjetiva del arte conceptual se ponen en contraposición con la ontología materialista para concluir que la obra de arte es un fenómeno en sí misma, que trasciende la utilidad que el autor o su tiempo le puedan dar (o que al menos puede trascenderla, lo cual sería suficiente para negar la premisa "utilitarista"), y por lo mismo está dotada de una objetividad que no permite reducirla a la interioridad mental o espiritual del artista, a sus ideas, o en general a ningún onanismo caprichoso del artista o crítico de turno.

Queda una tercera parte que es la preocupación y defensa de España. Aquí la autora toma también con fuerza el magisterio de Gustavo Bueno en la defensa de la Nación Española y de la Plataforma Hispánica, en contra de todos aquellos enemigos españoles y extranjeros, que se esfuerzan tanto por demostrar que no existen, como por acabar con ellas, contradicción que se asume de manera no problemática dentro del alucinado idealismo de la política y la comunicación de nuestros días, como dijo en su día Iglesias el menor: cabalgamos contradicciones (sin acabar de caerse de la burra, añadiría yo).

sábado, 9 de diciembre de 2023

Lady Ballers - 2023 - Jeremy Danial Boreing

Película de ficción producida por la compañía conservadora Daily Wire, habitualmente dedicada a noticias, documentales, podcast y otros productos tanto en su propia plataforma como en las generalistas tipo Youtube. No es muy normal empezar a hablar de una película refiriendose al posicionamiento político de la productora que la ha realizado, pero a este punto hemos llegado.

Además la película, que es una comedia, toca uno de los temas más populares de lo que se podría llamar polémica trans en el mundo anglosajón (quizás sólo por detrás de los tratamientos trans para menores), esto es, la participación de personas trans en competiciones deportivas femeninas. Uno de los momentos más famosos de esta polémica, quizás un momento inaugural, fue la competición entre la nadadora Riley Gaines y Lia Thomas, la propia nadadora tiene un cameo en esta película, así como los principales presentadores de la cadena. Hay que decir que el mensaje es a veces demasiado explícito, y esas partes desmerecen el tono general de humor, y además son innecesarias, dado que la película en sí misma no es nada sutil.

La peli muestra como un grupo de exjugadores de baloncesto de instituto de reúne de nuevo años más tarde para competir en la sección femenina de un campeonato de baloncesto (y de paso en muchos otros deportes, cuyas secuencias constituyen uno de los momentos más divertidos de la película). La peli tiene un esquema muy convencional, o, si se quiere, es la suma de muchos esquemas convencionales: el padre divorciado, el entrenador/profesor con pintoresco equipo/clase, la prensa como alivio cómico, la ñoñería intercalada, incluso la malvada más malvada del mundo. En este sentido, como tantas veces hemos dicho del cine actual, parece en cierta medida un refrito de comedias de décadas atrás.

Dado que es una comedia, la pregunta principal, más allá del mensaje, parece que debiera ser si la película es divertida, mi respuesta sería que no está mal. Mantiene el tono razonablemente a lo largo de toda la cinta, con distintas progresiones de los personajes: los propios jugadores, el entorno, la prensa... que ayudan a que no resulte plana. Tiene buenos chistes, aunque se apoya más en un humor físico de golpes y tropiezos, una charada de payasos, o sea, algo bastante gracioso, desde mi punto de vista.

Algunos de los actores a veces parecen aficionados, o simplemente fuera de lugar, incluido el entrenador (productor/protagonista/director de la cinta), que tiene algunos momentos buenos, pero en  otros que parecen sugerir que elegirse a sí mismo como protagonista no fue un acierto total. Lo mismo pasa con la mujer, que es la peor actuación de la película. En general no brilla por el desempeño de los actores, aunque los jugadores del equipo sí me han parecido buenos cómicos cuando les ha tocado el turno, o sea, me han hecho gracia, que es de lo que se trata.

En definitiva, la peli se deja ver, que no se espere uno cine de culto, pero sí la sensación agradable de las viejas comedias con las que se puede reír uno un rato, donde todos los personajes son buenos, y al acabar todos han aprendido algo nuevo.

La película no se proyectará en pantalla grande, o no se espera, con lo cual nos perdemos, como poco, un cierto experimento sociológico.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Hipias Menor, o de la mentira - Platón

Se trata de un diálogo aparentemente más dogmático que otros diálogos de juventud, aunque finalmente también puede considerarse que concluye con un reconocimiento de los límites del dogmatismo, incluso de la razón. Digo que es aparentemente más dogmático porque Sócrates no investiga como en otros diálogos, sino que tiene la conclusión desde el principio, y trata de convencer de ella a Hipias, o intenta que llegue a la misma conclusión que él por el mismo camino.

El sofista y matemático Hipias de Elis, que a lo largo del diálogo indica que su "memoria artificial" es de lo que está más orgulloso, acaba de dar una conferencia sobre los héroes griegos Aquiles y Ulises. El joven Eudico interpela a Sócrates, quien no parece haber admirado mucho el discurso, y le anima a que exponga sus dudas al sofista. Hipias, que es bastante presumido, cualidad de la que Sócrates se burla con grandes halagos, se muestra dispuesto a contestar.

Como ya comentamos en el Hipias Mayor, el sofista tiene mucha confianza en sí mismo, es rico y famoso, y las indagaciones de Sócrates son más una molestia para él que otra cosa.

Se inicia la diputa porque Hipias había dicho que Ulises era el más astuto de los griegos, y Sócrates le corrige, indicando que Aquiles también miente, aunque sin darse cuenta. Éste es el meollo de la cuestión: ¿Es mejor quien miente sin saberlo o quien miente sabiendo que lo que dice no es verdad? Para sorpresa del sofista, e incluso en cierta forma del propio filósofo, Sócrates defiende que es mejor el hombre que miente que el que se equivoca.

El ignorante miente y dice la verdad sin saberlo. Quien tiene el conocimiento es quien puede saber si lo que dice es cierto, por lo que el mentiroso y el veraz son la misma persona, de alguna manera el que se equivoca ni miente ni dice la verdad. Se podría relacionar con la idea de "acción" de Aristóteles, para la verdadera acción hace falta pensamiento, un objetivo, para la verdadera mentira hace falta conocimiento.

La conclusión es muy contraria al sentido común, por lo que Sócrates indica que a veces opina una cosa y a veces la contraria, que quien miente a a propósito es mejor, y a veces que es peor. Hipias le acusa de embrollar el asunto.

La argumentación se realiza mediante ejemplos como: ¿Es mejor el arquero que voluntariamente falla, o el que falla sin querer? A lo que se podría añadir, y esta es quizás la parte del argumento, un tanto miope, que le falta a Platón: "depende hacia dónde apunte".

Todos los ejemplos aducidos por Sócrates le valen a Hipias, con todos está de acuerdo, pero no pasa lo mismo con la decisión a la que se llega: es mejor el alma de quien obra mal voluntariamente. Esto el sofista no lo puede aceptar.

Quizás lo que falta en la discusión, en la misma línea en la que hablaba antes, es el otro, el enfrentamiento solapado que se da en el diálogo entre una virtud individual, el conocimiento, y una virtud social, la sinceridad. Porque la sinceridad siempre apunta hacia la persona a la que se habla, no hacia el hablante. Como caso límite tenemos esos momentos en los que nos mentimos a nosotros mismos. El análisis de Platón nos dice que es mejor hombre el que miente a sabiendas, porque su conocimiento es mayor, pero quizás nos esté hablando de un mejor hombre que sea peor amigo, peor vecino, peor pareja, etc. O sea, de una mejor estatua, o de un mejor ermitaño. O quizás esté hablándonos de la ubicuidad de la mentira, de la presencia continua de la misma en todo lo que se refiere a la humanidad, de lo inevitable de la mentira.

Llegamos a la conclusión apabullante: 

-"Luego el que falta y comete voluntariamente acciones vergonzosas e injustas, mi querido Hipias, si es cierto que hay hombres de esta condición, no puede ser otro que el hombre de bien"

- "No puedo concederte eso"- contesta Hipias.

- "Ni yo puedo concedérmelo a mí mismo" - acaba Sócrates.

Así pues, como decía al principio de este comentario, Platón desconfía de sus argumentos, ha llevado hasta el final su método, pero no puede aceptar el resultado que le da, ni negarlo sin negarse a sí mismo. Es un resultado dogmático, que además casi se nos ha presentado como un axioma, de un punto de partida que no se ha buscado, aunque luego se haya argumentado.

Quizás el hombre para ser verdaderamente bueno necesita poder elegir, sólo que entonces, cuando elige mal, ya no podremos decir que en ese momento es un hombre bueno. Algo que por otra parte encaja bien con otros diálogos de Platón, en los que el sabio elegirá bien. Se podría decir que el hombre es mejor cuando elige el bien a sabiendas, pero peor cuando elige el mal a sabiendas. Porque en el momento en que elige el mal, se rompe la dualidad entre alma buena y alma mala, considerando, como en el Protágoras, que del bien y del mal se sale, que llegar al bien es fácil, pero permanecer imposible.

En mi opinión las personas nunca actuamos contra nuestra propia moral, lo que hacemos en todo caso es engañarnos en el enfrentamiento entre lo individual y lo social.

viernes, 4 de marzo de 2022

El Buen Patrón - 2021 - Fernando León de Aranoa

Tragicomedia de León de Aranoa que se apoya sobre todo en la magistral actuación de Javier Bardem.

Nos habla de un "buen patrón", una persona que posee una empresa y la dirige mediante una relación personal con cada empleado. No nos lo plantea como una excusa, como un patrón que finja preocupación y luego se eche a un lado, sino que realmente existe esa relación con sus empleados y realmente hay un cuidado mutuo, siempre que no haya conflicto de intereses, en cuyo caso la jerarquía prevalece absolutamente. En todo caso yo diría que es una relación de "patronus" en el sentido romano, para el cual sus empleados son como para aquel sus "clientes", resumiendo: una relación jerárquica de intercambio de favores. Como se ve, una relación cuya descripción también encaja con la de la mafia al estilo de "El Padrino".

La diferencia con la mafia es que la relación de la que se nos habla transcurre en un entorno laboral "normal", sin embargo no creo que ésta sea una condición básica para la historia. Con apenas un cambio de escenario podía haberse llamado "el buen concejal" en un ayuntamiento, "el buen líder" en un partido político, o "el buen director" en una ONG o en una película de cine (aquí que cada cual puede añadir los ejemplos que le parezca conveniente y la película resultaría igualmente creíble y cambiaría poco). Porque en realidad de lo que trata, quizás a pesar del director, es de cómo funcionan las relaciones cuando trascienden una normativa bajo la cual en teoría deberían funcionar, pero al mismo tiempo siguen inmersas en una jerarquía.

La película tiene una difusa carga ideológica (que quizás a quienes la han hecho les parezca clarísima), pero incluso en este sentido el propio planteamiento es aparentemente bastante limitado, porque elige una empresa industrial que fabrica básculas, en lugar de haber elegido algo menos neutro, como una gran constructora, o cualquier empresa que se mantenga a base de contratar con la administración. Por supuesto la crítica al patrón se amplía al alcalde y a la prensa, pero manteniendose en todo momento en la escala local, en lo pequeño, en lo individual, en lo familiar. No hay por qué entender que de esta manera se suaviza la crítica, al contrario, nos viene a decir que la corrupción, o como se quiera llamar, es muy densa, y ocupa todas las escalas.

Como he dicho en la primera frase la película se apoya sobre todo en la actuación de Javier Bardem, que es un protagonista omnipresente, y que además guarda tantos secretos y es tan individualista, que prácticamente tiene su propia película; el buen patrón es protagonista de una comedia, mientras los demás personajes viven pequeños o grandes dramas. Es un trabajo en el que el actor parece bajar al más pequeño de los detalles, y está bien en todos los entornos, se adapta tan bien como el propio personaje y no sólo no se le puede poner ninguna pega, sino que resulta difícil imaginar la película con otro actor.

También quiero mencionar a Manolo Solo, que está en un gran momento, capaz de brillar con cualquier
personaje, y que continúa la tradición española de gigantescos actores de reparto. Como decía otro genial actor, Agustín González: "Siempre que yo actúo soy el protagonista", pues lo mismo le pasa a Manolo Solo, cuando un actor lleva tanta carga como Barden en esta película o como Javier Cámara en "Vamos Juan", resulta muy efectiva la presencia de Solo para repartir un poco el juego, porque estando él lo demás se difumina, y eso contando que en este papel parece siempre un poco demasiado contenido, su personaje hubiera dado para otra película entera, o hubiera cambiado completamente ésta, si le hubieran dado rienda suelta.

En general me parece que merece la pena verla, tiene su punto de suspense y se pasa un buen rato, al menos yo lo he pasado.