Me ha parecido una película entretenida, si bien le cuesta un poco entrar en calor. A partir de la primera media hora, cuando ya se ha establecido la trama y los personajes, se hace algo más graciosa. Su éxito no me parece que se explique por la buena comedia, ni buen guion, ni buen nada, simplemente se aprovecha del nombre de la marca y de la actual situación en la que la política se mezcla con todo, para hacer un chiste y algo de caja.
En lo que se refiere a las actuaciones, muchísimos cameos, y la verdad que no mucha exigencia en general, incluyendo al protagonista, parece una superposición de cortos "video clips", en los que cada actor trabaja en una película distinta (muchos tampoco son actores, como manda la marca de la casa), sin mucha argamasa para contar una historia, ni falta que le hace, claro. Con los cameos recuperados de entregas anteriores podemos aprovechar para repasar quienes eran estrellas de la televisión, y algunos frikis, de principio de nuestro querido siglo XXI.
Tiene mucho de autohomenaje, al recoger personajes de todas las entregas anteriores hasta el punto de queparece una despedida, aunque, viendo lo bien que le ha ido en taquilla, no sería extraño que en un año o dos tengamos nueva entrega, sobre todo si cambiamos de Gobierno, creo que Segura aprovechará la oportunidad para una siguiente entrega.
No se entiende muy bien la polémica política que acompañó su estreno en el cine, porque lo cierto es que tampoco hace tanta sangre. La película está vista desde el punto de vista de una sátira hacia VOX, y sólo en la media hora final entra en la parodia directa al gobierno actual de Pedro Sánchez (aunque es cierto que durante toda la cinta menudean las referencias). En este sentido Torrente dispara a discreción, a derecha e izquierda, aunque, como digo, el núcleo de la película es una parodia de VOX, adornada con críticas a los demás.


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