sábado, 6 de mayo de 2017

Timeo - S IV a.c. - Platón

Adelantándose a nuestro tiempo, en el que nada parecer poder ser ya escrito en una sola obra, Platón escribe una trilogía: La República, Timeo y Critias. En La República nos cuenta como debe ser un estado ideal, curiosamente un sueño demente de totalitarismo, en el Timeo se cuenta el origen del hombre y del universo, es un relato de la creación, pero también de cosmología y de anatomía, una descripción de nuevo matemática y mecanicista que cómo no tendrá sus herederos. Finalmente en el Critias se desarrollará la historia de Atenas y la Atlántida.


El Timeo era la única obra de Platón conocida en la Edad Media, por lo que cuando se habla de la grandeza de Platón durante 10 siglos, se refiere precísamente a este diálogo. Es una obra muy compatible con el cristianismo, dado que habla de un Dios creador del hombre, que incluye dentro de nosotros un alma inmortal que debemos de cultivar.

En cuanto al esquema de la obra, se puede dividir fácilmente en varias partes:

1. Nos recuerda la charla que los protagonistas han tenido el día anterior, y que constituye La República, haciendo un breve repaso de la misma.

2. Timeo toma la palabra para explicar su idea del mundo y desarrolla con bastante claridad el mundo ideal de Platón, un mundo que existe siempre, o más bien fuera del tiempo, y que sirve de modelo al gran dios, el demiurgo, para construir el nuestro, éste ya imperfecto, porque sólo es reflejo de las ideas.

3. Según nos va contando como se realiza la creación, nos va explicando como es: un universo perfecto (por lo tanto esférico) con la tierra girando en el centro del mismo y los demás planetas alrededor (hay un mito que dice que se creyó que la tierra es plana hasta el renacimiento, pero esto no es así).

4. Finalmente, del cosmos pasamos al hombre, cuya creación se convierte en un tratado de anatomía y, ya de paso, de mecánica. Es una concepción atomista, según la cual el triángulo es el átomo principal, que se divide en tres tipos (equiláteros, isósceles y escalenos, claro), y que según su forma y tamaño tienen diversas propiedades. Dichos triángulos, además, se pueden juntar en forma de sólidos regulares que a su vez conformarán los 4 elementos. De las propiedades de los triángulos y de las mezclas de los cuatro elementos se deriva nuestra propia vida; su duración, la salud y la enfermedad, etc.

Para Platón, como para la biblia, en el principio era el hombre. No considerado como ser humano, sino como varón. Aunque es lo mejor que se pudo construir con el material disponible, el hombre tiene defectos, y de ellos, mediante la reencarnación, se van formando las mujeres y los animales (de los hombres débiles y cobardes, por lo visto, surgen las mujeres), si un hombre es frívolo se reencarna en pájaro, si es tonto de remate en pez, y así sucesivamente. Una vez los animales se han formado de esta manera, también hay un camino de salvación, un camino de vuelta: da a entender que si un pez es especialmente filosofante, puede ir subiendo escalones hasta volver a ser hombre.

viernes, 6 de enero de 2017

Guerra Total (Cymbeline) - 2014 - Michael Almereyda

Es una adaptación de una de las obras menos conocidas de Shakespeare, o no una de las más populares. Ya hablamos en su día de la versión realizada por la BBC en los ochenta, pero esta adaptación es distinta, realmente muy distinta.

En español se conoce la obra como Cimbelino, aunque en esta ocasión han cambiado el título a Guerra Total, y le añaden el nombre en versión original, para aclarar de qué se está hablando. Puede encuadrarse dentro del numeroso grupo de obras que el bardo dedica a la historia de Inglaterra. En esta ocasión nos cuenta los enredos familiares de un rey bretón en guerra con los romanos.

La adaptación, en pocas palabras, resulta ridícula. Son numerosas las obras del autor que han sido versionadas en un ambiente actual con desigual resultado: Titus Andrónicos, Hamlet, Romeo y Julieta, Mucho Ruido y Pocas Nueces, Coriolano... y supongo que otras que yo no haya visto; el caso es que esta es probablemente la peor, aunque tampoco el Hamlet de Ethan Hawke parece que sea una película de las que animan a repetir (también tiene su pequeño papel en esta adaptación).


Intentan aprovechar el tirón de actores conocidos: Ed Harris, Mila Jojovich, Ethan Hawke, etc. Y no se explica muy bien cómo se les convence para meterse en este proyecto, pero el caso es que no pueden negar que están ahí, aunque supongo que les gustaría, y no es sólo que los actores no están perfectos, sino que la ambientación, que es el gran error, les hace quedar en ridículo. El rey, Ed Harris, se transforma en el líder de una banda de moteros, que vive en un chalet anticuado con una esposa que parece ejecutiva de alguna empresa y el hijo de ambos, tonto de capirote, que no sabe a qué atenerse, lo cual no puede extrañar a nadie. Los romanos son policías, que quieren cobrar un tributo a los moteros; y al negarse éstos se desata la guerra, no sólo eso: ¡la guerra total! Todo ello en una estética digna de Grease, con lo cual no se entiende que hayan dejado pasar la posibilidad de contratar directamente a John Travolta, que peor no hubiera quedado.

He leído algunas críticas a esta película que consideran un error la ambientación actual en las obras de Shakespeare, pero no creo que este sea el problema, sino el borrar concienzudamente toda la épica de la historia: un jefe de moteros no es un rey, sus peleas con la policía no son una guerra, ni, ya puestos, queda muy bien ver al héroe pasear en patinete, lánguidamente, sumido en sus meditaciones (no estoy seguro, pero creo que llegan a llamarle su montura).

En un episodio de Los Simpson, Moe cambia su taberna cutre por un local moderno, en un momento dado, harto de tanta sofisticación, sintoniza un partido de fútbol en la tele, y un cliente le advierte de que, salvo que sea una ironía, debe quitar el partido.
Pues eso, o esto es una enorme broma, o mejor no hacerlo.


sábado, 19 de noviembre de 2016

Julio César - 1953 - Joseph L. Mankiewicz

Versión cinematográfica de la obra de William Shakespeare. Bastante bien adaptada, sin muchas concesiones al formato, excepto unos textos explicativos de lo que está pasando, uno al principio de la película y otra en la transición entre la muerte de César y la guerra contra los libertadores-conspiradores.

Ofrece la envidia de siempre respecto al valor con que los anglosajones tratan a su principal escritor (en general a su literatura), continuamente sometido a revisión y reinterpretación, entendiendo que el cine y la televisión son, al menos socialmente, el teatro de la actualidad, y que para mantener los clásicos vivos, no sólo en un museo, es necesario verter esos vinos viejos en odres nuevos.

Se trata de una superproducción de Hollywood, y tiene como protagonista principal nada menos que a Marlon Brando, como Marco Antonio, a quien da el mesurado contrapunto James Mason como Bruto.

La obra de Chéspir no trata de buenos y malos, sino, en todo caso, de grandeza contra bondad, pero a todo sobrevuela la presencia de César, un poco señor mayor, pero todavía el gran héroe de la antigüedad. Por una parte Bruto encarna lo bueno de Roma y de la ética, aunque lidere un grupo de rebeldes de honradez dudosa y finalmente asesinos; por otra, Marlon Brando interpreta su personaje considerándole malvado, sólo se salva en un par de escenas, por amor a su amigo, y reconociendo el valor de su enemigo. Esta dialéctica choca con el muro de no poder convertirse en una apología del magnicidio de César, este hecho impide que la historia sea la del martirio de unos libertadores frente a la tiranía.

La Roma que nos presenta no sé si es real, pero sí es bonita y hasta cierto punto natural. Se aleja de versiones más teatrales de la obra y de la ciudad, huyendo de trajes y ambientes más planos, dando color y variedad (aun siendo la película en blanco y negro).

Merece la pena en todos los sentidos: como cine, como Chéspir, como entretenimiento... no sé si es una obra maestra, pero sí una autentica guía, una señal de como el cine comercial puede ser también valiente y ambicioso.

La Novia - 2015 - Paula Ortiz

Es una película basada en la obra "Bodas de Sangre" de Lorca, lo cual quizás sirva de excusa para sus errores y explique algún acierto, aunque el único que me viene a la cabeza es la música, y alguna escena concreta, porque hasta el texto lo pueden estropear.

Aparentemente transcurre tras un banquete de setas, en el que nadie se ha dado cuenta de como se han colado unas cuantas especies alucinógenas.
A partir de dicha ingesta, el pueblo entero entra en el País de las Maravillas, donde el paisaje se convierte en acuarela y los personajes en caricaturas y marionetas. El tiempo se ralentiza y los
detalles se aclaran hasta límites para los que el ser humano no está preparado, con lo que su mente, y sobre todo su paciencia, se resiente. El efecto de como el tiempo transcurre más despacio es el que mejor me ha transmitido, porque al acabarse me parece imposible que sólo haya pasado una hora y media.

Como suele pasar cuando uno se toma algo de más, cada frase es significativa para quien la dice y sentenciosa para quien escucha, como si fuera un grieta en el tiempo que durase un segundo, cada mirada es un presagio y la nitidez ciega.

A nadie puede extrañar que todo esto acabe mal, cuando los hongos son chungos las imágenes confunden y los afectados parecen marionetas que pueden acabar peleando medio en pelotas en el bosque con dagas del atrezo de juego de tronos. Lo mismo podía haber acabado en orgía, o en llorera general, pero lo importante es que por fin acaba.

lunes, 31 de octubre de 2016

Los 7 Magníficos - 2016 - Antoine Fuqua

Nueva versión del clásico del oeste, que a su vez versiona el clásico de Kurosawa. Curiosamente en este caso los malvados que amenazan al pueblucho no son forajidos, sino un poderoso industrial que desea hacerse con la propiedad de un enclave minero, es lo que piden los tiempos.

En todo caso, los también poderosos industriales de Holliwood han hecho una película libre de toda
pretensión que no sea comercial. Se ha dibujado un papel protagonista a mayor honra de Denzel Washington, alrededor del cual se ha construido una historia inverosímil, que pretende rodearse de leyenda por haber escogido un título vintage.

Para evitar que se convirtiera en una peli para maduros nostálgicos, han incluido otra pareja protagonista más joven y atractiva, Chris Pratt y Haley Bennett, que llevan buena parte del peso de la película, sin mucho lucimiento, y que, sobre todo el personaje femenino, parece estar en una continua sesión fotográfica, en una especie de pase de modelos country.

La caracterización en general me recordaba la de viejas series de televisión, quizás de los 80 ó 90, como La Cámara de Comercio de Wildside, o la más larga y exitosa de los Jinetes del Pony Express (no recuerdo exactamente el título). No hay nada de auténtico en esta película, excepto la voluntad de hacer caja, pero tampoco es que uno se pueda quejar si va a un burguer y le ponen una hamburguesa, claro. No se promete más de lo que se da: un rato de entretenimiento estilo western, con algunos actores famosos y poco contenido.

Le ocurre un poco como a otras películas comerciales: parece un refrito de situaciones y personajes sacados de otras historias, que funcionan como ingredientes en la receta del éxito de taquilla: se ponen unas caras conocidas, con unos gramos de chistes no muy graciosos, una pizca de crisis existencial, un ramillete de corrección política, se riegan con bastantes tiros y se sirve a la hora de la siesta (o un poco más tarde, después de unas cervezas).

viernes, 28 de octubre de 2016

Inferno - 2016 - Ron Howard

Última de las adaptaciones al cine de novelas de Dan Brawn, en la que un profesor muy listo hace comentarios superficiales sobre importantes obras de arte italianas y sus autores. En esta ocasión se trata de la Divina Comedia y sus ilustraciones, que sufren con entereza la divulgación Brawniana, y un poco en general Florencia y Venecia, que le pillan de paso.

El malo de la película les ha quedado un poco a lo James Bond, ya que se trata de un rico megalómano que construye un dispositivo para diezmar la humanidad, y se sitúa por lo tanto lejos de las conspiraciones religiosas de los dos episodios anteriores.

Reconozco que no he leído la novela, porque en su momento ya lo hice con El Código Da Vinci y tuve suficiente Dan Brawn para toda la vida. Pero el malo del que hablaba resulta interesante por ser un terrorista ecológico. Él y sus secuaces son trasuntos casi perfectos de terroristas islámicos, trabajando en plan altruista y dispuestos a dar la vida para acabar con el parásito humano que consume el planeta. A su terrorismo, por lo tanto, se puede sumar un acierto en el diagnóstico del problema: los humanos somos demasiado numerosos para el mundo.

Aunque he leído alguna crítica bastante negativa, a mí me ha parecido la mejor de la serie, aunque intenta basar buena parte de su interés en sorpresas que no parecen importar al espectador, y en el carisma del personaje, que no deja de ser un Indiana Jones sin gracia, que en lugar de sus habituales escenarios exóticos, que en lugar de simpático es un poco pedante y en lugar de un Harrison Ford que se confunde con el personaje, lo representa un Tom Hanks que parece no saber muy bien lo que hace en la peli, excepto cobrar y mantenerse en el negocio.

En mi opinión toda la serie se deja ver, siempre que se mantengan las expectativas en el ámbito del más sencillo entretenimiento, obviando las pretensiones culturetas del autor.

jueves, 27 de octubre de 2016

El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares - 2016 - Tim Burton

Es, quizás, la película más infantil de Tim Burton, exceptuando, quizás, las de animación. Con un cierto tono de Brújula Dorada o Narnia, aunque la estética es algo más tenebrosa y bastante más atractiva en este caso. El otro fuerte de la película es la elección de los personajes, no es que sean especialmente profundos, pero al menos despiertan cariño estos pequeños monstruos desprotegidos,
que parecen descartes de la academia del profesor Xavier.

Los bichitos antropomorfos son cuidados por otra monstrua, Miss Peregrine, quien los guarda en una singularidad espacio temporal, es un espacio hipercontrolado. ¿De quién los protege? el caso es que los poderes de las monstruas cuidadoras son codiciados por un científico loco, quien pretende conseguir la vida eterna por su medio.

Reconozco que no difruto especialmente de este tipo de aventuras juveniles, en la que suele ser difícil la construcción de buenas historias. Este creo que es el punto fuerte de la película, como de otras del estilo... se construyen los personajes, se inventa un escenario, y luego no se sabe muy bien lo que hacer con ellos, ni como hacerlos interactuar, sino es infantilmente. Además hay alguna incongruencia en los juegos espacio-temporales, pero en realidad no importa, porque la trama es lo de menos.

No está mal para pasar el rato, aunque en algunos momentos se hace un poco larga. En conjunto mantiene cierto espíritu de Tim Burton, siempre agradable para quienes vamos siguiendo su carrera y, en general, disfrutando de su trabajo.